Para construir en equidad
Algunos de los integrantes de la Comisión de Género

Los temas de género se han impuesto, con justicia, en las agendas políticas e institucionales de diverso tipo, y la Facultad de Química no ha querido permanecer ajena a tales inquietudes y reivindicaciones. Es por eso que, desde el pasado 2 de agosto, funciona en Facultad una comisión encargada de tratar estos temas y que, en su brevísima existencia, ya tiene un nutrido plan de propuestas y tareas a realizar. La primera de ellas, que todos hemos conocido en los últimos días, es la creación de una sala de recreación para los niños a cargo de funcionarios (docentes y no docentes) y estudiantes de la Facultad, que funcionará entre el 17 y el 21 de diciembre, y durante todo el mes de febrero (desde el lunes 4). La misma fue concebida para colaborar con el cuidado de los más chicos en época de particular revuelo doméstico a consecuencia de las vacaciones de verano.

 

Pero eso no es todo. Porque a mediano plazo, esta Comisión también se propone trabajar en la puesta en marcha de un procedimiento de denuncia interno de situaciones de acoso, además de diseñar una campaña de difusión de la normativa vigente respecto a licencias por maternidad/paternidad, licencia social, y todo lo inherente al artículo 30 de la “Compilación de normas relacionadas con la administración de personal de la Universidad de la República”. Del mismo modo, se buscará concientizar sobre conquistas ya logradas, como la de la sala de lactancia con la que cuenta Facultad, y que fuera una de las pioneras en su tipo en la Universidad de la República.

 

“Desde el comienzo, tuvimos una gran convocatoria”, señala María Torre, ex decana de Facultad que integra la comsión, y trabaja en ella con entusiasmo. De hecho, Torre trajo la semilla de esta inquietud en marzo de 2018, luego de participar junto con otras decanas de la Udelar en las Primeras Actividades Preparatorias de las Jornadas Nacionales de Extensión. “En un primer momento, se pensó en hacer un grupo de trabajo. Pero los aspectos de género tienen tantas puntas, que se decidió organizar una comisión que trabaje de forma permanente”, explica Torre. A ese interés colectivo, se ha sumado el de las autoridades de la institución, aspecto imprescindible para llevar adelante las acciones previstas. “Una de las fortalezas de FQ es el compromiso de las autoridades con este tema de género, lo cual a veces no ocurre en otros lugares”, explica Federico Juanicó, coordinador de la Comisión. Vale, en ese sentido, señalar el aval y el apoyo económico cedido por el actual decanato para la rápida implementacion de la sala de recreación que funcionará en vacaciones. La misma contará con atención profesional, a cargo del colectivo Homoludens, e incluye actividades recreativas diversas, entre ellas talleres de plástica y artesanías; cocina; ludoteca; cine; maquillaje artístico, globoflexia y papiroflexia; entre otras.

 

Uno de los puntos sensibles en relación a los temas de género a nivel académico, tiene que ver con el actual sistema de evaluación en la carrera de investigador, el cual no toma en cuenta la incidencia de variables tales como la maternidad en la producción académica. “Cuando ves las gráficas del número de publciaciones versus los años, aparece claramente que cuando tenés un hijo, baja la productividad. Baja más, incluso, que si tenés una enfermedad grave”, señala Torre. Para Claudia Da Luz, docente integante de la Comisión, habría que revisar algunos parámetros, porque investigar y producir está bien. Pero en esa carrera por rendir más, se olvida la otra parte, la familia. Y se olvida también que para ser personas sanas, es necesario equilibrar ambos ámbitos”. Torre explica con claridad el beneficio institucional de ese cambio de mentalidad: “Cuando tú sacás un foco de estrés familiar, beneficiás al servicio, porque esa cabeza del investigador va a estar más fresca para trabajar”.

 

En los últimos años, según comentan los integrantes de la comisión, ha habido cambios positivos. Es el caso del Sistema Nacional de Investigadores de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), por ejemplo, en el cual es posible presentar los méritos que computarán para la renovación de cargos un año después en el caso de mujeres que hayan dado a luz en ese periodo. “Son pasos importantes”, explica Torre. Se trata, así, de apostar a la equidad, un concepto que está en la base de las reivindicaciones de género, y que implica igualar sí, pero tomando en cuenta las diferencias, las distintas situaciones de partida. Porque tal como explica Da Luz: “género no significa beneficiar a unos más que a otros sino, en definitiva, al ser humano, a la familia y su entorno”.