Centro de Divulgación y Comunicación Científica

Antecedentes

A nivel internacional existen diversas experiencias de comunicación de la ciencia en centros universitarios: la mayor parte de las instituciones de los Estados Unidos posee un departamento de divulgación científica (Education and Outreach) que constituye una devolución en conocimientos de la inversión pública en proyectos de investigación. De este estilo son los Science Shops que no siempre son universitarios, por ejemplo pertenecen a Municipios u ONGs. Las universidades europeas poseen institutos similares; se desprende del análisis de cometidos de sus centros un tinte distinto relacionado con la valorización de la comprensión pública de la Ciencia (alfabetización científica). Asimismo la enseñanza de la Ciencia incorporando sus relaciones con la Sociedad está formando parte de las políticas educativas de organismos internacionales, por ejemplo UNESCO o la Organización de Estados Iberoamericanos. Todos poseen revistas digitales, algunos poseen incluso sus propias editoras. La UNAM es pujante entre las universidades latinoamericanas, basta observar dos peculiaridades: concretamente la atención de Museos, y a nivel simbólico que todos sus productos son pluridisciplinarios.

En otros países de la región existen centros sui generis: el Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA se cuenta a si mismo: “Nuestro objetivo es establecer un enlace entre los investigadores y el público. Recorremos los laboratorios grabador en mano, luego nos sentamos a escribir. Usamos medios de comunicación masiva”. Cabe agregar que tienen participación en periódicos y TV Cable, y que funcionan desde 1986.

 

Antecedentes en nuestra Facultad:

Hay numerosos ejemplos de trabajos de extensión universitaria con plataforma en comunicación en la que ha participado el plantel docente. Se trabaja todos los años en la Semana de la Ciencia y la Tecnología, antes las Jornadas de Puertas Abiertas. Se mantiene la página web de Uruguay en el sitio del Día Mundial de la Ciencia. Se dicta desde hace ya tres años un curso electivo de "Introducción a la Comunicación Científica". Se atienden los requerimientos de ANEP en materia de formación de docentes del Ente. Docentes de Facultad de Química están dictando conferencias y realizando talleres de actualización para Maestros y Profesores . Se han realizado actividades con el Municipio de Canelones y la Junta Nacional de Drogas .

Creación de un Centro de Divulgación y Comunicación Científica de la Facultad de Química.

La teoría señala que la Divulgación de la Ciencia es una labor multidisciplinaria cuyo objetivo es comunicar el conocimiento científico a diferentes públicos. Valiéndose de distintos formatos y medios, recrea el conocimiento científico, complejo y de lenguaje especializado, logrando contextualizarlo. Se le adjudica una labor social de integración, una labor política de democratización, una labor cultural de reinserción de la ciencia más pura en la cultura general con el consecuente mejoramiento de la calidad de vida de la gente (1). Lo antedicho incumbe a la Universidad según el Art.2 de su Ley Orgánica (Nº2549/58).

La mayoría de los comunicadores de centros, revistas y libros de Divulgación científica tienden a identificar las falencias del público para intentar suplirlas, respondiendo al "modelo de déficit" anglosajón de los años ochenta, suponiendo una actitud pasiva. Encuestas realizadas en varios puntos del globo reflejan en términos generales que la sociedad no está suficientemente informada en temas de Ciencia y Tecnología, aunque mantiene una actitud expectante y favorable a su desarrollo que aumenta con el grado de formación de las personas encuestadas (2), asimismo no se desconoce cierto temor frente a investigaciones en algunas áreas específicas. Se podría decir que la Ciencia goza de un clima social de confianza, en general. El modelo ha sido superado porque la Sociedad no es del todo consciente de los sucesos científicos y es responsabilidad de la comunidad científica a su vez plantear algunas cuestiones. Un Centro que pretenda cumplir con el mandato anterior debería organizarse para dar a conocer también aquello que no es motivo de consulta. Al decir de Jorge Wagensberg, Director del Museo de la Ciencia de Barcelona: "estimular la creación de opinión pública científica es un requisito del sistema democrático". Otro aspecto deseable es la participación y enlace con entidades nacionales e internacionales que tienen los mismos fines, el trabajo en redes y el trabajo en equipos interdisciplinares. Para cubrir este aspecto transversal se toma la denominación más amplia de Comunicación Científica. Es importante señalar que ser miembro de redes y de algunos equipos requiere cierta representatividad de parte de los solicitantes.

Propuestas concretas para el Centro

- Es necesario identificar aquellos científicos que deseen involucrarse en actividades de divulgación y comunicación pública. Hallar formas de motivación y fomento de tales actividades y analizar posibles incentivos para los participantes. Definir un perfil adecuado para el científico-comunicador y ofrecer los mecanismos de ajuste al mismo (cursos), para lo cual se puede solicitar el apoyo de otras casas de estudio.

- Realizar las gestiones que correspondan ante otras Instituciones y Medios de Comunicación para alcanzar acuerdos de cooperación. Realizar luego labores de secretaría para un correcto desenvolvimiento de las tareas puntuales.

- Crear una página web que habilite la comunicación en general con el Centro, pero que además contenga artículos de divulgación o archivos de presentaciones, foro y enlaces a las redes de las que formará parte.

- Atender los requerimientos de aquellas Instituciones con las que ya se tienen convenios aún con los pocos recursos con que se cuenta.

- Presentar proyectos de cuya aprobación puede obtenerse recursos económicos para atender las necesidades del Centro.

 

1) Sánchez Mora, A.M. "Antología de la Divulgación de la Ciencia en México" (2002), UNAM, 302-308.

(2) Nacional Science Foundation (2000); Eurobarómetro (2001); UNESCO (1998); Miller, Pardo y Niwa (1998); Comisión Europea (1994); Office of Science and Technology and the Wellcome Trust (2001); CONACYT (1998); CIENCIA HOY (1998); Australian Science and Technology Council (1996); Malasyan Science and Technology Information Centre (2001); o Asociación para la Ciencia y la Tecnología de China (1994).